Judicial

Ibarra: Papá, hermano y primo acusados de delitos sexuales

Cuatro mujeres denuncian a tres miembros de su círculo familiar, de delitos como violación y abuso sexual.

Lorena (nombre protegido) tiene entre los primeros recuerdos de su infancia, a su padre; besándola, tocándola y haciéndole ver videos pornográficos. Así, desde que tiene uso de razón hasta cuando fue adolescente. Ella ya cumplió 27 años de edad y ahora lucha para que el presunto violador pague con cárcel por lo que le hizo.

Pero Lorena solo es una pieza dentro de este rompecabezas. La Fiscalía lleva investigando a Wilson V., a su hermano Francisco V. y a su sobrino Geovanny M.V., durante más de dos años. Los tres por delitos sexuales. Lo increíble de todo esto, es que las víctimas son igualmente de la misma familia.

El caso es lo más parecido a una serie de contenido oscuro de Netflix, en el que cuatro mujeres intentan convencer a los jueces del Tribunal de Garantías Penales de Imbabura, que los miembros más cercanos de su entorno familiar, abusaron sexualmente de ellas.

Caso por caso

Lorena acusa a su padre, a su tío y a su primo. Su hermana Carmela (nombre protegido) también imputa a su progenitor del delito de abuso sexual y a su tío de haberla violado. Mientras que Marcela (nombre protegido), prima de las dos anteriores, lleva adelante un proceso judicial en contra de su hermano Geovanny M.V., también por violación.

Hay una cuarta víctima, Ximena (nombre protegido), prima de las tres anteriores, quien al igual que ellas, asegura que su primo Geovanny M.V., la sometió sexualmente. Un caso que, pese al tiempo transcurrido, la gravedad de las acusaciones y los relatos de las supuestas víctimas, no había captado la atención de la opinión pública. Pero eso terminó.

Investigación

La Fiscalía ha realizado su trabajo. Cada detalle, cada testimonio, cada peritaje; todo sirve para las partes involucradas en el proceso. Pues del otro lado está la defensa de los acusados, que incluso ya se anotó la primera victoria. El 5 de junio el Tribunal declaró inocente a Wilson V., en el caso de su hija Carmela.

Ella dice que, a los ocho años, mientras vivían en la parroquia La Carolina, su padre le tocaba su cuerpo, incluso sus partes íntimas. En ese momento era muy pequeña y no sabía lo que sucedía. Pero creció; y el manoseo se mantuvo hasta que cumplió 13 años. Hoy ella tiene 17 años y no entiende cómo el jurado ratificó la inocencia de su padre.

Pese a este revés, la lucha de las cuatro mujeres continúa. pues esta sentencia favorable no le devolverá la libertad a Wilson, al menos no todavía. Seguirá en la cárcel de Ibarra, en donde permanece recluido desde octubre del 2021, tras ser capturado en su casa en la comunidad El Limonal, para investigaciones por la denuncia de Lorena. Justamente esa es la audiencia que le falta.

Por eso Lorena es la pieza clave del proceso que involucra a toda una familia. Es el hilo conductor de la historia. Cuando ella puso la primera denuncia, desató una lluvia de demandas en contra de su padre y los otros investigados. El relato de lo que supuestamente le hacía su padre, movió todo en esa familia.

Ahí es cuando Carmela decide contar lo que asegura hizo su padre con ella; y lo que luego sería peor. Dice que el hermano de él, su tío, la violó en la casa de su abuelita. El hombre está libre.

Tercer implicado

Con los dos hermanos investigados, solo resta entender cómo es que Geovanny M.V., calza en esta historia. El joven de alrededor de 35 años, es acusado por su propia hermana de haberla violado.

Esto habría ocurrido mientras vivía con él y su cuñada en un departamento en el barrio de Yacucalle, en Ibarra. Al conocer el drama que estaban viviendo sus primas, también decidió hablar. Sobre él también pesa la acusación de Ximena, su prima, quien aduce que fue violada por el mismo sujeto.

Así se construye una línea de tiempo con sus hechos y actores. La Fiscalía interviene y la defensa argumenta la inocencia del único detenido, púes los otros dos siguen libres.

En una segunda entrega les contaremos los argumentos de la defensa, la cual está liderada por Paúl Pérez, exfiscal General de la Nación. A él lo acompaña Franklin Artos. Juntos consiguieron que el Tribunal Penal ratifique la inocencia del padre de dos de las denunciantes.

Pero esto no significa que sea la última palabra. Fiscalía apelará la sentencia, una vez que le llegue la notificación por escrito. Ahí sabrá cuál es el razonamiento que llevó a los tres miembros del Tribunal a tomar esa decisión, una decisión que hizo que las supuestas víctimas ahora busquen el activismo social, para liberar todo lo que piensan y sienten respecto de la justicia.

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