Opinión

Experiencia Laboral

Fausto Giraldo

Son tan contradictorios estos términos que todas las empresas, instituciones y personas naturales ponen como requisito en sus ofertas laborales.

  1. ¿Qué experiencia laboral podría presentar un joven que acaba de obtener su título profesional? de haber un concurso real de capacidad podría demostrar, frente a un experimentado, un mayor nivel en su conocimiento técnico, aunque bajo aporte en el procesamiento político administrativo de una institución, empresa o negocio.
  2. Una persona quizá no tenga experiencia laboral en el campo al que es convocado, pero, ya en el desempeño podría demostrar altísimo cumplimiento de los índices de gestión o ejecución de labores, pues su formación o interrelación en una o varias entidades significaría un importante acumulado de experiencias que no es valorado por los nominadores.
  3. No todos quienes presentan una trayectoria de «experiencia» han desempeñado funciones con calidad, eficiencia y efectividad. Si se hace una valoración en este aspecto se encontrará incapacidad y mediocridad en su ejercicio laboral.
  4. No necesariamente juventud es sinónimo de «innovación o mejora», además de la capacidad se necesita experticia, iniciativa, solvencia, visión, raíces fuertes de formación multidimensional, capacidad estratégica, condiciones adecuadas de interacción y manejo de relaciones interpersonales y grupos, entre otros.

El problema no es la experiencia, el asunto es valorar en qué momento se la necesita y como no prescindir de ella o excluirla en los espacios laborales.

En este ámbito se podría decir «el nominador debe tener la capacidad – experiencia para no errar, dejar de lado los prejuicios ideo políticos, religiosos o culturales, no hacer prevalecer su posición en las relaciones de poder y decidir la selección de personal al momento de proporcionar oportunidades, claro, esto tiene sujeción al interés de llenar una vacante, si este es mejorar, calificar, transformar, innovar, proyectar, contribuir, solucionar, fortalecer procesos, funciones y acciones institucionales – empresariales o, sencillamente, mantener el «status quo» en tanto la acción del individuo relacionado laboralmente no altere la situación.

En todo caso quizá lo equivocado está en la visión de la autoridad y el instrumento de reclutamiento de talento humano, obviamente el instrumento responde a lo que piensa el jefe, autoridad o la propia política de Estado, si este último se refiere al ámbito gubernamental.

Botón volver arriba