Local

Crisis de valores

Fausto Giraldo

Somos una sociedad que se auto destruye, el comportamiento poblacional se desenvuelve en medio de anti valores: falta de respeto, ausencia de ética en los actos públicos, agresión verbal, psicológica y física, nula solidaridad, corrupción y engaño, estos y muchos mas son aspectos que se evidencian en el diario vivir, con mayor fuerza se visibilizan cuando quienes actúan de forma inadecuada son personalidades publicas y autoridades en cualquier nivel de gobierno.

Las redes sociales, en particular la hoy denominada “XPro”, se han constituido en canales en donde se difunden una serie de actos de índole político, social, delictivo, sexual, que ponen de manifiesto una profunda crisis de valores en que vivimos.

Recordemos como es que un acto sexual en la “Aero vía” de Guayaquil fue difundida y que, sin ser delito el comportamiento sexual de la pareja, se hizo uso ilegal e ilegitimo de imágenes que ponían en la palestra los rostros de dos jóvenes que dejaron correr sus instintos. La sociedad hizo viral este video, juzgó la conducta sexual pero no respetó la intimidad de la pareja.

Por otro lado, una autoridad, concejal del cantón Salinas específicamente, en medio de un incidente en el conjunto habitacional de sus padres, haciendo uso de elementos religiosos, amenaza de muerte a varias personas sin considerar las consecuencias que ello generaba. Pese a sus disculpas públicas, es inaceptable este hecho que trasgrede la convivencia pacifica que ha de llevarse, es más si proviene de una autoridad local cuyo deber es propender al cumplimiento de las normas y a su vez promover el respeto a la vida de sus habitantes.

Así mismo, se viralizó otro video en el que el periodista Carlos Vera, “humilla” a un humilde trabajador en su condición social y económica, por el simple hecho de reutilizar una prenda de vestir o usar un “perfume” de una marca popular, aduciendo “irónicamente” el que dicho servidor invierta sus pocos recursos en algún producto estético que quizá no tiene el valor económico que el periodista si puede gastar. Habría que preguntarse ¿Cuánto paga al trabajador mensualmente y si se cumplen con las normas laborales de afiliación al seguro?, aunque más allá de ello es la forma “miserable” en la que un individuo puede hacer burla de la condición del ser humano que dedica su fuerza laboral para obtener una paga que le permita, seguramente, atender a su familia y satisfacer las necesidades mas importantes de su hogar.

Esta crisis de valores tiene una cúspide en el ámbito político, hoy en la campaña electoral, los mensajes que se emiten corroen la sociedad: “mafias”, “ladrones”, “vándalos”, “delincuentes”, términos peyorativos intentando identificar supuestos retrasos y otros epítetos a los que se suma la ventilación de aspectos propios de la vida íntima de quienes fungen como candidatos y candidatas a las diferentes dignidades a elegirse.

Incorpórese a este deterioro el comportamiento de políticos acusados y sentenciados por violación o acoso, diezmos y tráfico de influencias, aparte de hacer uso de sus espacios para perseguir a sus opositores y tratar de concretar “vendettas” políticas y así saciar sus instintos de venganza. Una organización política, por ejemplo, tiene clara su visión que de llegar al poder iniciará una cacería de brujas en contra de sus detractores y opositores.

Se podría enunciar muchos casos y hechos que se suscitan en el diario vivir de los ciudadanos, todos configuran esta crisis de valores, que no precisamente tienen relación con lo religioso, sino más bien con una deconstrucción de la sociedad en la que la mayor parte de actores son principalmente quienes desarrollan una vida pública, aunque existen muchos otros que suceden intrafamiliarmente o en la vida cotidiana dentro de las relaciones sociales, comerciales, educativas, institucionales, etc.

Siempre he de proponer la necesidad de repensar la humanidad. Lo humano viene del latín que significa “humanus” y esta a su vez desprende el termino humus que es la tierra y el “anus” que se define como la procedencia de algo, es decir, lo humano significa que pertenece a la tierra. Mientras que la humanidad viene de latín “humilis” que significa “humilde”, por tanto, la humanidad es la inclinación a la tierra. Recuperar este concepto para actuar y entender nuestro comportamiento, reorientar nuestra vida y garantizar la convivencia social de forma solidaria, justa y equitativa, es un imperativo urgente.

Botón volver arriba